
Inauguro esta sección musical por mi parte comenzando con una sección que he titulado
"Grandes discos del siglo XXI" y que servirá a la vez para identificar mi autoría en tales críticas.
Aunque de momento y de aqui a algun tiempo, todas mis críticas serán positivas, ya que os mostraré lo que yo considero buena música y os daré mi punto de vista tratando de que descubráis maravillas que existen y que probablemente desconozcais fuera de "los 40 principales".
Sin más dilación, comienzo esta sección con el último trabajo de la banda británica Muse, titulado "The Resistance".
La toma de contacto con este album de pintoresca portada, puede resultar desconcertante, y tras haberlo escuchado entero, se puede tener la sensación de que no se ha disfrutado del peculiar sonido de las canciones de Matthew Bellamy... pero es que este disco, como otros tantos antes, es un disco de más escuchas que demuestra su grandeza cuando ya es la tercera o cuarta vez que lo ponemos.
Lo que está claro desde la primera vez que se da al play, es que la pista inicial "Uprising" es un gran tema, fuerte, primer single y videoclip, canción directa, poderío de la voz de Bellamy y Muse al 100%.
Le sigue "The resistance", tema homónimo al disco que con un aletargado inicio, da mayor fuerza a su letra, romántica y poderosa con un fondo íntimo y místico que poco a poco va desnudando de nuevo gritos de revolución y guitarras con una cuidada melodía que de vez en cuando nos vendrá a la cabeza...
El tercer tema, "Undisclosed desires", es un tema indie que huye de lo comercial claramente. Es una de esas canciones que te hacen sentir bien cuando las tienes de fondo haciendo cualquier cosa. Una de esas canciones que estando en un momento de placer y tranquilidad, sonarían de fondo y a la vez así mismo asociariamos. Un ritmo original que no nos abandona a lo largo de los casi 4 minutos que dura, una instrumentación precisa, y un videoclip que cumple las extrañas fantasías de Bellamy, pero dejémosle que haga lo que quiera... es un grande.
Es a partir de aqui cuando Matthew Bellamy comienza su experimento y lo muestra sin complejos. Recordaré a los presentes que Muse esta compuesta por tres componentes que han variado en el tiempo mientras Bellamy se ha mantenido y es el compositor, letrista, y autor de la práctica totalidad de los temas de la banda. Es por eso que hablo tanto de él y no de los demás. Pues aquí es donde el genio Bellamy se descontrola y no puedo explicaros que ocurre en los 3 siguientes temas, "United States of Eurasia (con una maravillosa bateria marcando el paso), "Guilding Light" (una especie de aparición en forma de canción) y "Unnatural selection" (tema de 7 minutos con dos partes claramente diferenciadas, de mayor a menor fuerza). Parecen ir entrelazados pero a la vez no comparten nada más que la posición y el autor.
Llega mi favorita, y sólo espero que os guste: se titula "MK Ultra" y la primera vez que la escuché sólo con el inicio ya sabía que era una maravilla, un clásico de Muse. Una guitarra aguda y ahogada en una melodía incesante y en forma de montaña rusa que acompaña genialmente Bellamy con esa voz que alcanza notas fuera del alcance de los mejores.
Pero la parte que da el sobresaliente a esta canción, son los numerosos toques de la electrónica moderna y de los sintetizadores de siempre, repartidos con cuidado y eligiendo el momento. La batería es también destacable.
Tampoco olvidareis el piano y el ritmo pegadizo de "I belong to you", la pista que sigue a la anterior, y que rompe con cualquier esquema que os hubierais podido crear a lo largo de lo que llevamos de disco. Protagonismo del cantante y de esa gran voz y poco más que decir, una muy bella canción. Para acabar este disco repleto de temas de calidad, "Exogenesis: Symphony" divide en 4 partes su aparición, en unos 20 minutos totales donde como se puede deducir, la melodía lo es todo y apenas aparecen voces y sobresaltos sin contar la tercera parte del cuarteto.
Es así como acaba este disco que nos permite vivir todo tipo de sensaciones, nos levanta, nos relaja, nos revoluciona, nos emociona, nos enloquece y nos hace pensar. Y para más INRI, el grande Matthew Bellamy, por si no ha sido aun nombrado, nos regala su voz... repito, no es usual escuchar un canto tan prodigioso. Espero que lo disfrutéis.
En la próxima entrega, "Green Day: 21st Century Breakdown"